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Planeta afiebrado

Publicado   originalmente en el número 2 de Dame una MAG (Julio 2020)                                                                                                                   Por Daniela Della Bruna Un novedoso concepto surca el horizonte de los discursos sociales hegemónicos: la “nueva normalidad”, y confieso que me siento un poco dentro de I984 y su neo-lengua . Podríamos decir que quien impone un lenguaje domina gran parte de los procesos de significación y es por eso que esta idea en crecimiento implica muchas cuestiones. Se da por sentado que existe una “vieja normalidad” y que aceptaremos una “nueva”. Pero la construcción de sentidos sociales es un campo de disputa. En este segund...

Espejitos de colores

por Daniela Della Bruna Todos los días después de la escuela iba a la casa de Rita. Ella tenía la casita de muñecas y la mamá nos hacía la merienda en tazas de vidrio y ponía galletitas de verdad. Sobre la chimenea tenía una cajita de piedras brillantes que me encantaba. Nunca había visto algo así. Rita tenía los juguetes que salían en la tele, y cosas de la oficina de su papá que usábamos para jugar al supermercado. Cosas de verdad eh, no eran juguetes. Durante meses, sin embargo, mi único pensamiento fue la cajita violeta de piedras brillantes que adornaba la chimenea. El año escolar estaba a punto de terminar. Íbamos a pasar a tercer grado y por fin leer el Tic Tac 3. Yo quería saber qué iba a pasar con Paco y la pandilla ahora que habíamos terminado por fin todo el bendito abecedario. Cuando llegamos al capítulo “Paco y su xilofón”, y ni una letra antes, me empecé a dar cuenta de que los dos últimos años las historias tenían que ver con una letra, cuestión que revisé a fondo, con u...

Literatura y confinamiento

Nota publicada en el Número I de Dame una MAG Libros para el otoño/invierno distópico que atravesamos Por Daniela Della Bruna “ Cuando Gregorio Samsa se despertó una noche de un sueño intranquilo, se encontró en su cama convertido en un monstruoso insecto...” El comienzo de La metamorfosis, de Franz Kafka es la metáfora perfecta para empezar a esbozar algunas de las sensaciones que nos genera estar en un mundo que parece haber cambiado de un día para otro. Los temas que nos desvelan- la libertad, la posibilidad de elección, el condicionamiento social, quiénes somos, individuo, sujeto, sociedad- están, una y otra vez, en todas las formas del discurso, y en la literatura despliegan una potencia propia. Parafraseando al genio, cuando el mundo despertó una noche de un sueño intranquilo, se encontró en su casa convertido en “aislado”, y entonces, ¿cuántas veces este sueño pesadillesco se recreó en la literatura? Un ejemplo lejano en el tiempo es El Decamerón . Entre I35I y I353...

Clarice, Lalo, una feria del libro y un amor

“Años después, frente al pabellón de fusilamiento…” Ah, no no, disculpen, eso ya fue escrito. Comienzo de nuevo. Años después, frente a la pandemia de covid 19, recordaría esa tarde de abril en la que conocí a Clarice y Eduardo. Era 2014 y yo transitaba mis tempranos treintis. Estaba en Buenos Aires y pasé por la feria del libro, no muy ilusionada porque esos eventos tan multitudinarios suelen quitarme un poco las ganas de todo. No suelo sentirme bien ante la sensación de lo inabarcable. Yo conocía a Clarice Lispector pero no tenía ninguno de sus libros, solo un par de cuentos fotocopiados y un PDF de La pasión según GH, estaba en la búsqueda del libro en papel. Pasé por el stand de la Editorial Corregidor y vi una mesa con muchos títulos de Clarice. Estaba mirando, leyendo contratapas, mirando a la mesa de al lado a ver qué otros libros tenían, cuando se me acercó el vendedor. Me preguntó qué estaba buscando y le pedí La pasión. No lo tenían. “Pero tengo este, que te ...

30 de mayo/día +9

Hubo luna negra y luna blanca, no hay un día por texto ni un texto por día. Y hay también un espacio hueco, extraño, por el cual el transcurrir se transformó en eso, y lo que cada día traía, o si eso fue registrado o no, no era el momento de decirlo. Por capricho como todo, por necesitar decir, o necesitar callar, o necesitar, a veces, decir simplemente para uno mismo,  o decir cosas tan tontas... Y ahí están algunos textos que vendrán bajo otro nombre. No el de luna blanca y luna negra, no el de continuidad o ruptura, no bajo la forma del registro de los días, sino bajo el engaño astuto de la literatura. Hay cosas que se inician para terminarse, otras simplemente para dejarse abandonadas, las que más, se inician para transformarse en otra cosa y aparecer, cuando uno menos se lo espera. Aislamiento, cuarentena, nueva normalidad. De qué hablamos y entonces, a veces mejor callar. A veces es sabio distinguir que uno no tiene nada que decir. Leía una compilación de ensayos filos...

28 de marzo/55

Tengo muchos secretos,   a veces duermo bien, y otras me despierto al alba, por un mal sueño. Tengo muchos secretos, y a veces pasa todo el día sin pensar en ellos. Pero la noche. No la noche. En estos días de encierro tengo nuevos secretos, (por lo menos tres vinculados a funciones corporales) viejos secretos, y un par de mentiras inconfesables. Hay una cosa que me dijiste en el patio, aquella vez, y hoy me ronda. Y otros, livianos, adolescentes intentos, los llamo secretos pero en realidad no quiero que los lea mi madre.

27 de marzo/56

Mal viaje extraño la ciudad sitiada mostrar los documentos. La tensión, materializándose al mediodía. Presiones, noticias. Percepción de hostilidad creciente. El cuerpo entristecido. Empieza por la nuca. La parte de atrás de los ojos. La frustración, innombrable. Acecharon, después, claro, los mismos sueños.